sábado, 28 de mayo de 2016

Mi hermano tiene TEA

“Qué extrañas criaturas son los hermanos” Jane Austen.
   Los niños a menudo te sorprenden, te muestran su capacidad para aceptar las situaciones mejor que las personas mayores, e incluso a veces demuestran mayor grado de madurez que el adulto medio. Mi hija a mí lleva meses que más que sorprenderme me impacta y me hace pensar de dónde saca esos recursos y esa madurez que demuestra al tratar con su hermano.
   Cuando ella nació, mi hijo aun no había cumplido los dos años. Fue una niña muy demandante, lloraba a todas horas del día y de la noche. Y mi hijo esto lo notó. Nosotros sin saber aún lo que le ocurría pensábamos que se estaba volviendo muy rebelde, que no nos hacía caso... ojalá pudiéramos echar el tiempo atrás y corregir esos errores.
   El agotamiento a veces era tal, que no reparábamos en que el niño temblaba más de lo normal, o que se bloqueaba ante ruidos fuertes. Hasta un día en el que unas amigas me lo hicieron notar, y entonces empezamos nuestra peregrinación de médico en médico para ver qué estaba pasando con nuestro hijo.
  Ella fue creciendo en este ambiente de preocupación por su hermano y, casi sin darnos cuenta, cumplió los cuatro años. Y a partir de ahí observamos unos cambios que quizá eran anteriores, pero ahora demostraba más abiertamente. Comenzó a preocuparse en exceso por el bienestar del niño y si él tenía una crisis ella le hablaba con un tono y unas maneras propias de un adulto(nos copiaba a nosotros). Al principio no le dimos importancia, pensamos que estaba imitándonos y que ya pasaría esa etapa.
   Los meses han ido pasando y la situación no ha ido a mejor. Se frustra cuando su hermano está nervioso y no se deja tocar ni entra en razón; se siente mal porque le escucha decir cosas tales como “me quiero morir” o “ mi vida no vale nada”; y lo peor de todo: imita los comportamientos de él. Se tapa las orejas cuando escucha ruidos, afirma que no le gusta que le toquen... Y toda esta ansiedad, y todas estas situaciones que por madurez mental no sabe afrontar, le llevaron hace unas semanas a sentir lo que ella definía como “estar triste sin saber por qué” y que le impedía respirar con normalidad. Decidí dejarla una tarde en casa para que se relajara y por suerte se le pasó en unas pocas horas.
   Una vez pasado este bache, todo ha vuelto a la “normalidad”. Ella sigue con sus preocupaciones y hablándole como si fuera diez años mayor, y nosotros intentamos hacerle ver que no es la mamá de su hermano, que para cuidarle estamos los mayores. Aun así sé que nos espera un largo camino hasta que ella madure y sepa entender completamente la situación.
   Todo esto me hace pensar a menudo en qué lazos les unen para sentir tal grado de protección hacia su hermano. Me admira que aún sin saber bien cómo hacerlo, a veces sepa entenderle mejor que nosotros y que ,con una simple mirada, sepa qué necesita él en determinados momentos.También pienso en todos esos niños con hermanos “especiales” que día a día viven una situación similar a la de mi hija, que desde bien pequeños tienen que lidiar con unas situaciones que no logran entender del todo... y no puedo imaginar lo que pasa por sus cabezas, por más que lo intente.
   Estos días a raíz de publicar el blog me han dicho que soy admirable, valiente, entregada y luchadora... Yo agradezco muchísimo esas palabras tan bonitas de personas que me aprecian (pienso que todas las mamás somos así por nuestros hijos). Pero puedo aseguraros que los que de verdad me están demostrando ser dignos de admiración, valientes, entregados y luchadores en esta familia son mis hijos que con cuatro y seis años están superando situaciones como las que os he contado más arriba y que solo en casa sabemos lo que suponen para ellos.

   Qué suerte tiene mi hijo de tener una hermana como ella, y qué suerte tiene ella de tener este hermano que nos hace ver la vida de otro color. Puedo aseguraros que, a pesar de las dificultades, mi nuevo mundo es cada día un poco mejor gracias a ellos.

4 comentarios:

  1. No tengo palabras, admiración... no se, es increíble como luchas y como eres capaz de ver los colores a una situación tan complicada. En serio, no tengo palabras... Sigue así y gracias por hacernos ver el significado tan grande de la palabra FAMILIA. Un abrazo de esos de verdad y me quito el sombrero, reverencia incluida, ante ti. Resumo en dos palabras: SÍ, SEÑORA.

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  2. ayyy que echaba yo de menos tus exageraciones jajaja. Que no es para tanto. Mira yo tengo o que tengo, y tú tienes a tres fierecillas casi de la misma edad, y el de más allá no tiene niños pero tiene una hipoteca y está sin trabajo... Mi hermana me dijo hace un tiempo que todos en nuestras casa tenemos nuestras cosas lo que pasa que hay gente que no las cuenta (yo es que soy muy llorona y plañidera qué le voy a hacer jeje) y pienso que, al final, esto es así y cada uno lo llevamos como mejor podemos ;) Un beso a tu tropa y muchas gracias por tus palabras :)

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  3. Cómo te entiendo. Mi mediana ha madurado a pasos agigantados y nos ha dado unas lecciones de vida a todos que jamás habríamos creído podrían salir de una pequeña. Un beso enorme de esta familia diversa

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    1. Son una caja de sorpresas los pequeños :)

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