lunes, 20 de junio de 2016

Érase una vez una seño...

Hoy, os traigo un cuento...   

   Érase una vez...
   Una “seño” que un día se topó con uno de tantos niños que llegaban cada año a su escuela infantil. Esta profesora al poco tiempo se dio cuenta de que este niño tenía ciertas peculiaridades que le diferenciaban del resto, y le ayudó a ser más independiente, y a sentirse protegido cuando los aviones pasaban por encima de la escuela y el pequeño se tapaba los oídos muerdo de miedo... Y le aceptó y le comprendió, y fue la primera profesional en la vida de este pequeño que pudo dar buenos consejos a sus padres y ayudarles para que su hijo fuera poco a poco integrándose con sus iguales.
   Érase una vez...
   Otra seño, que al entrar el mismo pequeño de la anterior historia en el colegio “de los mayores”, se volcó en ayudarle haciéndole sentir arropado y querido por todos, y a sentirse parte de un núcleo social que el pequeño poco entendía. Asímismo, ayudó a sus papás a entenderle mejor, a saber tratarle y, sobre todo, les escuchó siempre que lo necesitaron sobre todo cuando la desesperación les podía. Esta “seño” le estudió, y le puso retos y luchó y luchó hasta que consiguió averiguar qué le ocurría en realidad al niño, y por fin, pudieron todos dar pasos en firme para ayudarle. Esta “seño” ,marcaría un antes y un después en la vida de este niño y de su familia, y haría a los padres del mismo darse cuenta de que hay personas que la vida pone en tu camino para mejorarla sin duda, y ella era una se estas personas.
   Érase una vez...
   Una tercera “seño” que, aún no siendo profe del niño del que hablamos, le observó y ayudó a su compañera a discernir si lo que le pasaba al pequeño era algo común o se trataba de algo específico. Juntas consiguieron averiguar lo que en muchas visitas a especialistas nadie había conseguido: el niño tenía Asperger. Y esta “seño” resultó ser la profe de la hermana del pequeño, y siguió ayudando a los dos y a sus papás haciéndoles sentir a todos comprendidos y arropados. 
   El apoyo recibido por estas dos “seños” de infantil, les dio fuerza a los padres para luchar por su hijo y que, cuando volvieran a los especialistas, no les despacharan con un: es un niño nervioso. Como he dicho anteriormente, aunque suene algo exagerado, dos piezas fundamentales en la vida de esta familia.
   Érase una vez...
   Una “profe” que de pronto se encontró en primero de primaria con un niño con autismo. Y a esta "profe" al principio le costó mucho entenderle, y comprender realmente qué le ocurría al pequeño. Fueron muchos intercambios de notas, muchas esperas a la salida o entrada del cole, y mucha insistencia hasta que entre los padres y la profesora consiguieron que el niño empezara a abrirse a ella y a confiar. Y después de unos meses, la profe entendía mejor a su alumno, y sabía cuándo necesitaba sus espacios y sus manías con los horarios, y las respetaba y le ayudaba a sentirse mejor si algo se torcía en el transcurso de los días. El niño, con sus días malos y sus días buenos, se fue adaptando a esta nueva etapa y se sentía agusto con sus compañeros y con su nueva profe que le enseñaba muchas cosas nuevas y le ayudaba cuando se lo pedía.
   Y así, este cuento no termina porque este niño, espero, seguirá encontrando personas que amen su trabajo y le ayuden a superar las dificultades que puedan planteársele en su etapa de estudiante.

   Llegando el fin de curso, me ha parecido una buena idea hacer este pequeño homenaje a esas figuras tan importantes que son los profesores. A menudo, su forma de actuar traspasa lo profesional y se convierten en verdaderos pilares para sus alumnos y más para niños con mi hijo, pues sin la ayuda de todas estas profesoras no hubiéramos conseguido ni la mitad de lo que hemos alcanzado hasta hoy. Y me dejo muchos otros profes que sin ser sus tutores o profesores directos, también se han preocupado por darle lo mejor a mis hijos y hacerles sentirse queridos y respetados sean cuales sean sus formas de ser o de actuar.

   A esos profesionales que ríen, lloran y luchan a diario por sus alumnos, solo puedo deciros: GRACIAS.

3 comentarios:

  1. Os tengo siempre en mi mente ��

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Supongo que seras una de las aludidas en el post😊yo siempre os tengo en mente a todas,lo dicho,sois pilares importantes en estos primeros años de mi niño😘

      Eliminar